domingo, 2 de marzo de 2014

Fedro


Comentario a Fedro, uno de los libros de Platón. Encontré una frase que me parece muy apropiada para los tiempos actuales.  

PLATON: FEDRO O DE LA BELLEZA
Y LOS MEDIOS DE COMUNICACION
ACTUALES.

        Este año que corre ya hacia su recta final, ha sido un año rico en conocimientos, tal vez sería mejor decir en re-conocimientos.

        Entre las personas re-vistas, los profesores de instituto, pongamos también las profesoras para que cierta ministra de des-educación no se enfade, abundaban. La filosofía ha sido uno de los temas más o menos comunes entre las personas re-encontradas.

        En una estación de autobuses había un quiosco de libros baratos, nuevos, por supuesto. Muchos de ellos superclásicos, a precios más que asequibles.

        Recibí de una de las amigas como regalo el libro de Platón, compuesto de varios diálogos. A la pregunta de cuál debería leer primero, si Platón o Aristóteles, la respuesta fue clara, las causas diversas: Platón.

        Platón, para un comilón, suena a lago así como un plato grande, o a amor platónico, en una, me parece, mala interpretación  de la idea del amor en dicho autor.

        Lo que sí se puede decir es que Platón es uno de los platos fuertes de la cultura europea. ¿2.500 años? , y lo que te rondaré morena.

        Una vez en Japón, porque aquí moro, comencé a leerlo, y he de confesar que tal vez es la primera vez que tengo la sensación de haber entendido mucho más que hasta ahora, ya que no es la primera vez que lo leo.

        En la obra: Fedro, o de la belleza, leo esta parrafada.

        SOCRATES.- He odio contar , pues, que en Naucratis de Egipto vivió uno de los antiguos dioses de allá, aquel cuya ave sagrada es la que llaman ibis, y que el hombre del dios mismo era Tot. Este fue el primero que inventó los números y el cálculo, la geometría y la astronomía, además del juego de damas y los dados, y también los caracteres de la escritura. Era entonces rey de todo Egipto Thamus, cuya corte estaba en la gran ciudad de la región alta que los griegos llaman Tebas de Egipto, y cuyo dios es Ammon, y Tot vino al rey y le mostró sus artes, afirmando que debía comunicarse a los demás egipcios. Thamus entonces le preguntó qué utilidad tenía cada una , y a medida que su inventor las explicaba según le parecía que lo que se decía estaba bien o mal, lo censuraba o elogiaba. Así fueron muchas, según se dice, las observaciones que , en ambos sentidos, hizo Thamus a Tot sobre cada una de las artes, y sería muy largo exponerlas. Pero cuando llegó a los caracteres de la escritura. “Este conocimiento, ¡oh rey! –dijo Tot, hará más sabios a los egipcios y vigorizará su memoria: es el elixir de la memoria y de la sabiduría lo que con él se ha descubierto.” Pero el rey respondió: “¡Oh ingeniosísimo Tot! Una cosa es ser capaz de engendrar un arte, y otra ser capaz de comprender qué daño o provecho encierra para los que de ella han de servirse, y así, tú, que eres el padre de los caracteres de la escritura, por benevolencia hacia ellos les has atribuido facultades contrarias a las que poseen. Esto, en efecto, producirá en el alma de los que lo aprendan el ovido de la memoria, ya que fiándose a la escritura, recordarán de un modo externo, valiéndose de caracteres ajenos; no desde su propio interior y de por sí. No es , pues el elixir de la memoria, sino el de la rememoración, lo que has encontrado. Es la apriencia de la sabiduría, no su verdad, lo que procuras a tus alumnos; porque una vez que hayas hecho de ellos eruditos sin verdadera instrucción, parecerán jueces entendidos en muchas cosas no entendiendo nada en la mayoría de los casos, y su compañia será difícil de soportar, porque se habrán convertido en sabios en su propia opinión, en lugar de sabios.”

        (Pgs. 300-301 Platón, los libros que cambiaron el mundo. Editorial Prisa Innova)

        Me parecen dos páginas sin desperdicio ninguno. Vayamos a una historia personal. Hace ya años, en un centro de trabajo de Tokyo yo quería hablar sobre poesía chilena, centrándome en Nicanor Parra, hermano de la famosa cantante Violeta Parra.

        Encontrar libros de poesía chilena en Japón es tan árduo como buscar una aguja en un pajar. Rebuscando en varios sitios encontré algo y al final tuve el recurso de entrar en la Biblioteca de la Universidad Católica de Chile, a través de Internet.

        Alrededor de 300 páginas imprimí de Nicanor Parra. Sobre Gabriela Mistral, Rojas, algo de Neruda etc. leí sus obras en la pantalla del ordenador.

        Por todos los dioses del mundo mundial, al poco tiempo, ahora también, tenía la terrible sensación de que lo leido en la pantalla había volado, dejándome la mente en blanco total. Lo leido y manoseado en papel, podría afirmar sin rubor que ahora, todavía, a pesar del tiempo pasado, podría hablar de ello sin demasiado problema.

        ¿Qué ha pasado? Como los textos están ahí, quizás inconscientemente, al apagarse la pantalla, también se apaga la mente. La cultura, el conocimiento, queda almacenado y no hacemos el esfuerzo mínimo para recrearlo. ¿La máquina es cultura, sabiduría o su muerte? Eso parece decirnos Sócrates a través de Platón. 

        Otro problema añadido a este almacenamiento de cultura. Hoy en día nos movemos en un mundo electrónico que necesita energía para funcionar. ¿Cómo producir esa energía? Todo el mundo sabe que son varias las formas y no vamos a comentarlas, cada una tiene sus pros y sus contras. ¿Alguien puede garantizar que por los siglos de los siglos la energía va a poder mover las máquinas?

        Amigo, se me dirá, sin la letra, sin la lectura, sin el estudio, tendríamos muchos problemas. Hay que educar a la gente. ¿Educar o instruir? No es lo mismo, aunque lo parezca. La instrucción es techné, la educación es esa actividad del alma para encontrar la verdad, lo que debe ser, lo bueno y lo que no lo es. Ciertamente en la educación hay una parte que podríamos llamar techné y que ayuda al desarrollo educativo.

        Hay muchas personas que usan, usamos, internet. face book, blogs, es decir cuadernos de bitácora. El problema no es que usemos estas cosas, estos medios. Esto no es cultura, es tecnología. La tecnología al servicio de la cultura es algo maravilloso, pero creerse, como muchas personas parecen creer que el objetivo es la tecnología en sí, y que es educación, es un error que pagaremos muy caro a su tiempo.

        Tengo clases de español en varias grandes y famosas universidades de Japón. Desde haca 4-5 años vengo observando que los niveles de comprensión de los alumnos son cada vez más bajos. ¿Por qué? Hay varias causas entremezcladas, pero sin duda el uso de los diccionarios electrónicos, más rápidos, ligeros etc. es una de ellas.

        La Universidad, los alumnos, parece que la sociedad en general, exige rapidez. Ciertamente la tecnología da rapidez, pero no ayuda a la REFLEXION, AL PENSAMIENTO PAUSADO, MASCADO, DIGERIDO. Los alumnos cambian una palabra por otra sin pensar lo que las palabras significan, lo que lleva al error. Si fueran uno o dos errores, eso lo tiene cualquiera. Pero son tantos y de índole tan profunda que habría que plantearse de nuevo cómo estudiar.

        El hombre, la mujer sin letras muchas veces ha sido considerado ignorante, muy cercano a la categoría de animal irracional, frente al sabio-sabia letrado.

       ¿Han leido ustedes el Quijote? Don Quijote es, a su manera, un letrado, un ilustrado, pero si lo vemos desde el punto de vista de la vida práctica cotidiana, es un auténtico zopenco ignorante, inútil más que inútil. Desde la perspectiva de la persecución de un ideal es un arquetipo mundial.

        Sancho Panza no es letrado, es un harto d´ajos según Don Quijote, pero su sabiduría iletrada le da cien vueltas a su señor. Sabe salir de las situaciones sin demasiados problemas.

        Entre las damas, y me voy a limitar a Japón, en donde vivo, el número de muchachitas que van a la universidad es enorme. El nivel cultural, de conocimientos, ha subido como la espuma, pero esas mismas señoritas muchas veces piensan que el arroz que van a cocer deben lavarlo con jabón antes de ponerlo en la máquina especial existente para ser cocido. Sus mamás las han maleducado, diciéndole :Yo lo hago, tú a estudiar. Y cuando han tenido que salir de sus casas para desplazarse a otro lugar a estudiar, cuando han tenido que empezar a vivir solas, ni saben estudiar, ni saben gobernarse.
¡Tienen derecho a estudiar!, gritarán histéricamente cierto tipo de personas y los hombres...... Los hombres, como en mi opinión son un caso perdido, lo vamos a dejar ahí, sin tocar. Mejor no meneallo, diría Don Quijote.

        ¡Qué duda cabe que tienen derecho a estudiar, no es ese el problema! Hay que saber estudiar y saber usar las tecnologías modernas. Lo que quiero plantear aquí es el problema que se ve a mi alrededor, y que conecta con la obra de Platón. Las tecnologías son un medio, no un fin. Desde el momento en que la tecnología, la palabra se convierte en un fin, desde el momento en que la forma es la cultura, la cultura, la vida no tiene futuro. La persona pierde la perspectiva de pensar en profundidad, de reflexionar.

        Volviendo a la cocina: cada vez que voy a España me sorprende más la televisión. La enorme cantidad de programas de cocina existentes y cómo muchas mujeres no saben cocinar. No hay cultura interior, hay, rememorización. (En Japón tanto de lo mismo).

        Hay grandísimos descubrimientos médicos, pero visto en panorama lo que está haciendo la medicina muchas veces es confirmar lo que ya la sabiduría desde el interior humano tenía más que sabido, valga el reduplo.

        Es más que divertido ver cómo el público se vuelve loco buscando en sus aparatitos qué tiempo hará mañana. Hemos dejado de sentir el cuerpo que nos dice que mañana hará frío, calor o lloverá.

        Para terminar con palabras del texto aludido:
        “La compañia será difícil de soportar, porque se habrán convertido en sabios de su propia opinión, en lugar de sabios.”
        Face book es transmisor de cultura no es cultura en sí, y lo dice alguien que hace uso de face book.


Tokyo-27-1-2014