martes, 2 de septiembre de 2014

Premio Andersen

PREMIO ANDERSEN 2014


ESCRITORAS JAPONESAS

        Con motivo de haber sido concedido el Premio Andersen de Literatura Infantil y Juvenil, a Nahoko Uehashi, escritora japonesa, me han pedido mis amigos educadores que escriba algo en mi blog sobre esta escritora, ya que no aparecen referencias en español por ninguna parte
        Con mucho gusto, pero lo primero que me asaltó a la mente es aquel famoso soneto de Lope de Vega: Un soneto, me mandó hacer Violante. Más o menos en el mismo aprieto me veo. ¡Lopecillo, ayúdame!
        De esta señora Uehashi, dicho sea con la mano en el pecho, no creo haber escuchado su nombre nunca en la marabunta de escritores de todo tipo que existen en Japón.
        No es cuestión de arredrarse, buscando, buscando , algún material habrá.
        Me ha parecido que quedarme sólo en esta señora es un poco parco ya que no parece que, en general, la literatura japonesa y menos la femenina, sea muy conocida en España.
        Por ello, me voy a permitir presentar a otras damas que “han hecho ruido” y siguen de alguna manera haciendo ruido por estos lares. Damas escritoras que tienen el sello del reconocimiento general en este país y algunas, más que internacionalmente.
        Murasaki Shikibu, Sei Shonagon, de la época de Heian, siglos X-XI, Higuchi Ichiyo, entre finales del XIX y los primeros tiempos del XX, primera mujer que tiene el honor de haber sido incorporada a las figuras de los billetes del país, concretamente el billete de 5.000 Yenes. Yosano Akiko, la llamada poeta de la pasión, por la misma época que la anterior. Rompedora de moldes en muchos aspectos y por último Nahoko Uehashi, ganadora de tan prestigioso premio.
        Hablaré de ellas en este orden, y el resultado de este escrito será una mezcla de material de internet, libros leidos , opiniones personales etc. De todos modos consideren  que es una introducción y yo seré su mero recopilador..

NAHOKO UEHASHI


            Y llegamos a la persona que ha sido la semilla de este ya largo artículo: Nahoko Uehashi, Premio Andersen  2014 de Literatura Infantil y Juvenil. Como decía más arriba, no tenía el gusto de conocer a esta ecritora. Quizás el no estar centrado en este tipo de literatura sea la causa. Fuere lo que fuere es una buena opotunidad de conocer más aspectos de este país, Japón. Nuestra autora nació en Tokyo en 1962. Escribe para niños de primaria y de otros niveles de edad habiendo recibido diversos premios. Es también profesora en la Universidad Femenina Kawamura Gakuen, especializada en etnología, principalmente australiana.
            Como ya hemos dicho en otro lugar, en Japón existen dos grandes religiones, el Budismo, importado del continente asiático por la época de Heian o antes, y el Shintoismo, religión animista autóctona de Japón, en la que la naturaleza, su adoración, cuidado etc. es el centro. En cada árbol, río, piedra etc. vive un dios. Al leer los títulos de la obra de nuestra autora ya sentí algo sintomático. Japonesa, etnóloga, no es raro que la literatura derive hacia esos temas fantásticos. Con palabras comprensibles, se lleva en el ADN de Japón.
            Una pista, la cantidad de cuentos populares de cada zona del país que formaban y aún forman parte de esos cuentos contados al amor del fuego por las abuelas. Los abuelos paternos le contaron muchas historias populares con las que creció. Los padres le dieron a leer ingente cantidad de libros. El primer libro que eligió ella fue: La espada del Rey, y ya desde pequeñita decía dirigirse a la composición literaria.
            La casa de los abuelos maternos estaba al lado del Lago Nojiri y allí cuando ella estaban el 5-6 de primaria se descubrieron restos de animales antidiluvianos, así como hojas convertidas en piedra. Con respecto a esos temas, ya en la primaria escribió algunos textos.
            En el bachillerato estuvo 21 días en Inglaterra en donde visitó las casas antiguas y a través de libros conoció la existencia de indios americanos viviendo en medio de los blancos. Cosas inconcebibles y desconocidas en Japón, le supusieron un fuerte choque emocional . En el segundo curso de bahillerato escribió la que sería su primera obra, tipo teatro, y en el tercero la primera dedicada a los dibujos, tipo manga. Claramente pensaba dirigirse hacia la literatura
            Su carrera como escritora comenzó en 1989. Su primer libro: “¡Oh, Dios! , duerme en el bosque” Recibió por ella el premio de la Asociación de escritores japoneses para autores noveles. La hizo famosa entre los autores del mundo de la fantasía.
            En 1996 escribió el primer libro de la serie Moribito: “Guardían del espíritu”. La novela recibió el premio para autores noveles  Noma, y otra serie de premios en el país, y con su traducción al inglés  el Premio Mildred L. Batchelder.
            En 1999 escribió  “Guardián de las tinieblas”, segundo libro de la serie. Con esta novela volvió a ser galardonada. En los años siguientes continuó acumulando premios.
            En 2003 escribió la novela “El lejano silbato del zorro” premiado con el Premio de Literatura Infantil Noma. En 2006 escribió dos volúmenes de “La interpretación de la bestia” que se complementó con dos volúmenes más en 2009. Algunas de estas obras han sido adaptadas a películas de animación o a dramas de radio o manga.
            Por su larga contribución a la literatura infantil ha sido galardonada con el Premio Bienal Andersen, que será entregado en la ciudad de Méjico el 10 de septiembre de 2014.

En un breve listado de su obra lo resumiremos en: 
Serie Guardianes
Serie La interpretación de la bestia
Novelas de fantasía:
El árbol sagrado
¡Oh, Dios! , duerme en el bosque
El lejano silbato del zorro. 
Etnología:
Los aborígenes del patio trasero.  Unico libro de Uehashi como etnóloga, acerca de los aborígenes australianos que viven en la ciudad con los blancos.
 En España, Literatura SM, a través de su colección El Barco de Vapor, ha lanzado 2 de las novelas de la serie Moribito: El Guardían del espíritu  y El Guardían de la oscuridad. 
NAHOKO UEHASHI
PREMIO ANDERSEN 2014 DE LITERATURA INFANTIL
Y JUVENIL

(Diario Yomiuri 25 marzo 2014)

            Premios Andersen.- Desde 1956 se concede cada dos años a un escritor vivo que haya contribuido con su obra a la literatura infantil . Desde 1966 se incorporó también el premio a la ilustración de libros. : Entre otros han recibido el premio, entre los japoneses Suekichi Akaba, Mitsumasa Anno y el poeta Mado. (Ver Premios Andersen en internet para conocer ganadores de los diferentes años)
            Nahoko Uehashi nos dice: “Parece un sueño. Yo pensaba escribir cosas que leyeran tanto niños como adultos, sin diferencia de edad o sexo, algo que superara las barreras y sirviera para todos. Ahora es algo que ha sobrepasado la barrera del idioma, de las culturas. Parece un milagro que aún no puedo creer.”
            “Premio Internacional Andersen 2.14”, el llamado Nóbel de la Literatura Infantil y Juvenil” a sido concedido a Nahoko  Uehashi (51), escritora y etnóloga. Ha sido a un japonés, japonesa en este caso, después de 20 años, 1994, que fue concedido al poeta Michio Ando, ya fallecido. Al mismo tiempo se concede un premio a la ilustración. En total, en ambos campos , ha sido concedido a cuatro japoneses.
            La Asociación Internacional de Críticos de Literatura Infantil y Juvenil dice a propósito de Nahoko Uehashi:
            “Escribe textos fantásticos desde el punto de vista del etnólogo. Tiene una visión especial en la que toda la naturaleza entra, mostrándola con el mayor de los respetos.”
            Uehashi, desde antiguo, describe con la mayor atención el mundo síquico de las personas. Es conocida porque es una interrogadora con una fuerte impresión hacia los sistemas de los paises y a sus regímenes.
            La serie Moribito, 12 volúmenes, es un gran ventas en EE.UU., España, Francia y China, con 3 millones 600 mil ejemplares vendidos.
            La serie  La intrerpretacón de la fiera, 4 volúmenes, lleva vendidos casi 2 millones de ejemplares, vendiéndose también fuera de Japón.  (Traducción propia).
NAHOKO UEHASHI,

                  GANADORA DEL PREMIO INTERNACIONAL ANDERSEN
                  (Artículo en el Diario Yomiuri el 2 del 4 de 2014)

            Es una autora muy apoyada en el interior y en el exterior por su contribución a la literatura fantástica situada generalmente fuera del país.
            Al cabo de 20 años ha vuelto a ser concedido el Premio Andersen para Literatura Infantil y Juvenil a un japonés, japonesa en este caso, considerado como el “Nóbel de la Literatura Infantil”. También se concede a las ilustraciones.
            Vestida muy primaveral con un traje crema, en la rueda de prensa, lo primero que afirmó fue lo siguiente:
            “Estoy muy contenta porque superando la barrera del idioma japonés ha sido premiada una obra larga con caracteres eternos.”
            En el bachillerato, en Inglaterra, leyó “El Señor de los Anillos” “Se puede sentir uno viviendo en un mundo de fantasía como si del mundo real se tratara”. Se sintió impresionada por la potencia de la obra.
            Ha venido elaborando con mucha atención sus personajes, que viviendo en medio de gente con otros valores, a pesar de eso se van superando.
            También es especialista en la cultura aborigen de Australia. Hace trabajos de campo con una amplia visión, con un sentimiento de respeto hacia esa naturaleza que da vida a las personas.
        “Para escribir una obra larga hace falta energía” ríe, “Durante tres años he venido escribiendo una obra sobre “Nacer, envejecer, enfermar, morir” . Aparecerá el próximo otoño. “(Traducción propia).
MURASAKI SHIKIBU

        Se supone nacida hacia el 978 y fallecida en 1014. Retrotraiganse a la historia hispana y verán que es por aquellos tiempos en que la cruz y la media luna luchaban en la península. En ese momento, lo que hoy llamamos español estaba en pañales y en el sur la literatura estaba en su apogeo aunque políticamente iba de capa caida.
        Nació a mediados del llamado peirodo de Heian, hija de Fujiwara no Tametoki, perteneciente a una familia de funcionarios letrados, aunque lejana relación con los Fujiwara que en ese momento detentaban el poder en nombre del Emperador. ( Dicho sea de paso, recuerden la importancia de la escritura en las cortes de Taifas, Wallada etc., así como por esta época el poder de Almanzor dejando aislado al Califa allá por el palacio de Medina Azahara.....no igual, pero paralelo).
        Era nieta del poeta Fujiwara no Kanesuke cuyas poesías en forma de Waka siguen gustando hoy en día
        Recibió una excelente educación por parte de su padre. Destacaba por su inteligencia, asimilaba libros que para los jóvenes resultaban difíciles. En cuanto a su infancia no fue un camino de rosas. Cuando nació falleció su madre y al poco su hermano de quien dependía. Casó con un noble de parecido nivel social: Cuando el marido murió tenía una hija.
        Es en este contexto en el que escribió su obra “La novela de Genji” (Hay otras denominaciones). Gracias a la popularidad obtenida con la obra, el regente, Fujiwara no Michinaga la agregó a la corte de la Emperatriz Shohi (988-1074) como dama de compañía hasta el año 1013. Al año siguiente falleció y su tumba se conservan en la antigua capital, Kyoto, escenario de los personajes de su novela.
        Es autora de un diario: Diario de Murasaki Shikibu y de La novela de Genji. Esta novela es la novela sicológica más antigua de la literatura universal  y , por supuesto, la más importante de la literatura clásica japonesa.
        La autora vivió el esplendor de la familia Fujiwara en el poder y la decadencia de la época de Heian. Percibió todos los aspectos de lo que fueran los valores y sentimientos de la sociedad , especialmente aristocrática. Dicho sea de paso, he leido la novela  y “el pueblo” sólo aparece una vez como comparsa de una fiesta.
        La valoración de la novela es varia. Como escritura, como estilo, como sensibilidad  es extraordinaria. Según quien la valore podemos tener cosas como estas: Su notable capacidad de observación la hizo reflejar con realismo todas las emociones propias del ser humano en un intento por redimir el alma femenina atrapada en las tradiciones machistas y patriarcales de la época Heian.
        Frente a eso, la persona que puso el epílogo a la edición que leí, ediciones destino, dice con mucho humor que hay todo tipo de mujeres, desde la realmente desgraciada, pasando por la que se aprovecha de Genji para medrar y la calientapichas que intenta seducir y no se entrega. Lo dice una mujer, conocedora de la obra.
        Si tenemos en cuenta el trasfondo religioso budista y otros tipos de pensamiento filosófico generalizado en la época, hablar de machismo es tergiversar la historia. Lo malo era malo para todos, y lo bueno también bueno para todos.
        Tras leer la novela pensé: ¿Genji un Don Juan? En absoluto, es un hombre que intenta cumplir con todas las mujeres de las que se hace cargo. En la época, especialmente la aristocracia es más bien polígama ( recuérdense las costumbres islámicas y su por qué antes de decir inconveniencias). Intenta cumplir pero no siempre va bien. A veces porque no tiene suficiente inteligencia, a veces por el carácter “poco agradable”, digámoslo suavito, de las damas. No creo procedente introducir valores actuales en una obra de hace mil años, es distorsionar la época y su realidad.
        Es una extesa narración, creo recordar que en español más de 1.600 páginas muy prietas en dos volúmenes. Se suele presentar como las aventuras amorosas del Principe Hikaru Genji (Príncipe Brillante). Creo que se queda corta esa opinión. Yo diría que el protagonista nos lleva por toda la escalafón de la Corte y nos presenta, aunque sin pretenderlo, la sociedad aristocrática de la misma.
        De la novela se extrae una melancolía existencial dado el contraste entre el refinamiento y la belleza de la naturaleza y la miseria de las relaciones humanas. El sentimiento de transitorierad que confiere a la narración la filosofía budista contribuye a esta sensación.
        Escribió también una colección de poemas que la llevaron a entrar entre los “treinta y seis inmortales de la poesía”
No lo esperaba
cuando lo ví.
Será o no será
me preguntaba.
Desapareció
cual luna entre nubes
en la noche entrada.
              Este es uno de los poemas de Murasaki Shikibu. Es traducción personal, y se encuentra en la famosa antología de poesía “100 poetas, 100 poemas” editada por Hiperión en España. Mi traducción no tiene nada que ver con la del libro publicado en esa colección. Es posible que incluso sea anterior.  Lleva el número 57.

Shikibu Murasaki: La novela de Genji. Traducción Xavier Roca-Ferrer  Barcelona  Ediciones destino.
Volumen I  Esplendor
Volumen II  Catástrofe.
En internet pueden encontrar mucho material y en cualquier Historia de la literatura japonesa, por ejemplo Antonio Cabezas, editorial Hiperión  etc tendrán referencias sobre la autora.
No hagan como los japoneses, muy orgullosos de su obra pero ¿cuántos la han leido completa? Si lo ponemos al revés ocurre tanto de lo mismo con Don Quijote.
SEI SHONAGON

(EL LIBRO DE LA ALMOHADA)

            Después de recorrer varios textos presentando la vida y milagros de esta dama de la corte de Heian, me decido básicamente por el de Antonio Cabezas, entreverándolo con otros de Wikipedia etc.
            En el siglo XVIII de la antología lírica de Zoku-Senzai-shu se dice de Sei Shonagon, ya anciana, se había retirado del mundo y alguien fue a visitarla, le contestó con un poema:
            A mis visitantes
            nunca les respondo
            que estoy en casa
            porque no estoy cierta
            de si yo soy yo.
Dice de sí Shonagon  ( Nagiko Kiyowara) que le gustaba tanto gustar que nunca quería ser la segunda en el afecto de nadie.
Waley asegura: “Fue la mejor poetisa de su época y ello se dejar más en su prosa que en sus piezas líricas. La belleza de sus párrafos, superiores a los de Murasaki, la vivacidad de su estilo.... La precisión delicada de su sensibilidad”.
            Leyendo el Libro de la Almohada descubrimos por qué la dinastia imperial japonesa ha durado tanto tiempo. El mikado y sus consortes representaban para Shonagon el máximo de la elegancia, el buen gusto, los modales, en una palabra, la civilización.
            El Libro de la Almohada es una colección caótica de notas, la mayor parte memorias de pequeños incidentes acaecidos en la corte, y una serie de 164 listas de cosas agradables, odiosas, desparejadas, vergonzosas...... Las preferencias de Shonagon parecen no coincidir con las de sus contemporáneos, pues ella misma escribe:”Soy esa clase de personas que aprueban lo que otros condenan y odia lo que adoran”. En ese sentido, la obra es memoria personal más que crónica aséptica, ensayo más que historia. Es el primer ensayo propiamente dicho de la literatura japonesa.
            Se recrea en el comentario de la ropa de los distintos personajes. El tema del vestido es una cuestión muy compleja tanto para hombres como para mujeres, pero que deja claro la importancia a la hora de valorar a las personas. También de importancia es el talento y la sensibilidad en el arte de la poesía. Se espera que la persona sea versada en el canon clásico de la poesía compuesta en recopilaciones como Kokinshu: Recopilación de cosas antiguas y modernas, por cierto traducido en español pero que parece agotado.
            El desorden de su elaboración parece precisamente el punto en que muestra su mejor encanto. Si en una  sección habla de Nakatada, antiguo amante, de la manera más irónica , a continuación lo hace de una monja disoluta, pero después, nadie sabe de qué hablará.
            Es por ello una obra impresionista que pretende divertir más que instruir. Shonago dice que escribió para su propio entretenimiento. Es de hecho un manual del buen gusto y de la sicología de una mujer de alma fina, muy liberada en cuestión de amores.
            “Cuando la luna brilla en el cielo-escribe-, me gusta recibir a un visitante, aunque no haya venido a verme durante diez días, veinte días, un mes, un año y hasta siete u ocho años, pero ha venido a verme porque el claro de luna le recordaba precisamente el encuentro del pasado.....”, y sigue de esta guisa....
            Y en la sección siguiente:”Cosas que, aunque lejanas, están muy cerca: el Paraiso; el puerto del destino de un viaje por barco, las relaciones entre un hombre y una mujer”.
(Al margen, ¿no será precipitado hablar de machismo en la época cuando no se tenía noción de lo que eso suponía? Hablar de ese tema hoy en día sería justo y aún y así supeditar todo a la culpa del hombre parece al mismo tiempo rebajar la capacidad de elección femenina.....)
            El ideal de belleza femenina era la mujer rellenita, de cara redonda, labios diminutos, piel de alabastro, ojillos alargados casi invisibles, dientes ennegrecidos y cejas falsas pintadas con rimmel . Pero si eso es sorprendente, más lo es el que el tipo coincidiera con el ideal de belleza masculina con el sólo aditamento de una leve perilla y bigotillo...
            El japonés de aquella época se acordaba que tenía que morir, pero no precisamente viendo una calavera, sino contemplando la caida de los pétalos del cerezo. Creía que el hombre es por naturaleza bueno, así lo decía Confucio. Y el poeta Manzei en el Manyoshu:
            ¿Con qué comparar
            las cosas del mundo?
            Con un barquito
            que sale y no deja
            rastro de su rumbo.
Y Murasaki Shikibu lo remacha de esta manera:
            Tengo que salir
            a una oscura senda
            desde lo oscuro
            brilla hasta lo lejos
            luna en la ladera.
           
           Con una mezcla de optimismo shintoista y confucionista, y de un pesimismo que , si no era esencial en el Budismo, sí lo era en la manifestación histórica, el japonés y la japonesa de la época se entregaban sin rebozos a los placeres de la vida, no por breves menos extáticos. De hecho, desde tiempo atrás se venía aceptando como dogma estético y casi religioso que lo efímero valía más precisamente por ser efímero.
            Aparte de amores y amoríos, los principales deleites de la aristocracia de Kyoto eran tres: la lírica, en su doble vertiente de práctica activa y erudición literaria, la caligrafía y la música, aparte de otras facetas como zahumerios, un juego de pelota llamado Kemari, los concursos etc. etc.
            El Libro de la Almohada alude frecuentemente a muchos de estos pasatiempos, la mayoría de los cuales eran caseros, realizados en los salones de palacio. Una de esas reuniones la llevaba a cabo la emperatriz Sadako, por otro nombre Teishi, quien al parecer fue quien regaló a Shonagón el papel , producto carísimo en la época, para que escribiera. Según un programa de NHK emitido hace unos días, el libro fue compuesto para entretener a esta emperatriz.....
            El profesor Masanaka, de la Universidad de Tokio dice que Shonagón se lo pasaba pipa y que se encontraba en su ambiente luciendo su escasa erudición china, respondiendo cual ardilla a los cortesanos pedantes, disfrutando de libertad erótica, gozándolo todo.
            Por otra parte Masako Mitamura de la universidad de Waseda, dice que Shonagón sitúa la mayoría de sus anécdotas en primavera, la estación más importante para la corte aunque había quien se inclinaba por el verano o el invierno.
            Murasaki Shikibu dice de Shonagon: “ Sei Shonagón tiene una arrogancia extraordinaria. Pero si nos ponemos a examinar por menudo los poemas en chino que tan presuntuosamente divulga por todas  partes, los encontramos llenos de imperfecciones. Quien se esfuerza tanto por ser tan diferente de los demás, está destinada a perder la estima de todos y le pronosticó un futuro desgraciado..... “.
            Morris comenta que estas plabras fueron dictadas por una mujer seria, tímida y retraida contra otra más viva y destellante. Lo positivo de esta rivalidad fue que Shonagón constituyó un reto literario para Murasaki Shikibu que le responde con una obra, ya, patrimonio de la humanidad: La historia de Genji.
            Además de El libro de la Almohada, compuso una colección de poemas: Sei Shonagon-Shu. Es también una de las poetisas que aparecen el “100 poetas  100 poemas” ya establecido con el número 62 en el juego de cartas  Hiaku nin Isshu.

Mediada la noche,
gallito en falsete,
a la guardia
del portazgo
no engañarás.
            Esta es mi versión del poema de Shonagón que aparece en la antedicha antología. 

ICHIYO HIGUCHI

            Este es el seudónimo como escritora de Natsu Higuchi, nacida en Tokyo en 1872 y fallecida en 1896.
            Nació en Tokyo, en el actual barrio de Chiyoda, en una casa en la hoy en día hay construido un museo que lleva su nombre.
            Fue la penúltima de cinco hermanos, y durante su vida cambió de vivienda varias veces.
            A los 14 años entra en Haginoya, una escuela de poesía dirigida por la poetisa Utako Nakajima. Allí aprendió la composición de waka, poema clásico de 31 sílabas, en una época en que , dadas las tendencias, hay un intento de reencontrarse con el clasicismo japonés frente a la gran invasión cultural sufrida por Japón por parte de la cultura Occidental.
            A propósito de la época, unos años antes, Japón ha sido abierto casi a cañonazos por el Comodoro Perry. Japón ha estado 250 años cerrado a cal y canto a toda influencia extranjera. Se pudo hacer tal vez por su condición de archipiélago, pero algo parecido pasó con el cordón sanitario de los Pirineos tendido por Felipe II en un intento que las ideas protestantes etc. no entraran en la península. Antes de este cierre Japón ha convivido a trancas y barrancas con la cultura ibérica, España y Portugal, que llevó a la cerrazón por diversas causas. Sólo una pequeña isla al sur estuvo ocupada por holandeses principalmente, que de tapadillo iban influyendo en la medicina especialmente. Véase El siglo ibérico de Japón, estudio histórico de Antonio Cabezas , publicado por la Universidad de Valladolid.
            Pero es precisamente esta cerrazón, que aunque deteniene el adelanto técnico, consigue la unidad nacional, un equilibrio sociopolítico y una artesanía que va a ser la gran palanca para asimilar la técnica foránea.
            Con la apertura, en Japón se desarrollan las ideas importadas nacidas en lo profundo de la Revolución Francesa. Socialismo, más tarde Comunismo, Anarquismo,derechos de los trabajadores, feminismo, libertad de expresión etc. etc. etc. Ideas, que, claro está, no iban a ser fácilmente permitidas por las autoridades.
            En 1887 muere su padre que había quedado en la ruina. Era funcionario municipal. Al poco tiempo de tal desastre muere también un hermano por enfermedad.
            A los 17 años Ichiyo queda como cabeza de familia. Con su madre y hermana hacen trabajos de costura y lavandería de ropa blanca.
            Con un fuerte deseo de ser novelista, toma el nombre de Ichiyo, “Una simple hoja” con el que alude a la humilde condición familiar.
            Tosui Nakarai, autor de relatos para diversión, la toma bajo su dirección. La guía en sus primeros textos: “Según la novelista, en su diario, Nakarai le enseñó menos el arte de la escritura que el arte de amar y de fracasar”, Cl. Dodane, epílogo de Trece noches, y otros relatos.
            En julio de 1893 se instala con su madre y su hermana en un barrio pobre en los aledaños de Yoshiwara, el barrio de placer de Tokyo. De ahí que su obra esté impregnada de ese ambiente, pero a pesar de que su estilo deriva de Saikaku, un autor de relatos magnificos, entre erótico y escépticos, no es en absoluto anacrónico, debido a que la calidad de su observación, su comprensión sicológica y su discreta condición femenina la apartan de su modelo para inscribirla en el clima de la época.
            En 1894 fue publicada su obra Otsugomori, al año siguiente Takekurabe, (Crecer), Nigorie, (Aguas turbias) y Jusanya (Trece noches), que conocieron un gran éxito tanto de público como de crítica.
            A pesar de la brevedad de su obra Higuchi está reconocida por la calidad de las mismas y considerada como la primera escritora moderna.
            Si aparecer en los billetes de 5000 yenes tiene importancia, hay que decir que es la primera mujer cuya efigie aparece en el dinero en Japón , tras la emperatriz Jingo.
            Ichiyo Higuchi escribe su obra bajo el signo melancólico de la Luna. El astro, según Dodane, está presente en el fondo de la obra pero como un personaje más que atiende inmóvil aclarando las injusticias del mundo. Asiste a la batalla que se lleva a cabo enérgicamente sin entrar ella misma en combate.
            Las historias de Ichiyo Higuchi están dedicadas a los males que sufren las mujeres japonesas de la época, que tras la apertura al mundo de Japón , van tomando conciencia que hay otras formas de vivir. Son las primeras víctimas de las costumbres, de la piedad filiar, época en que ésta empieza a cuestionarse, de la pobreza, de un mal esposo e incluso de la prostitución. Siendo difícil la comparación se diría que Zola anda por los rincones de la mente de Ichiyo, aunque nadie habla de feminismo militante ni cuestiones parecidas. Es el despertar a una nueva época, las mujeres que vienen después sí serán mucho más claramente reivindicativas de la mujer.
            La sociedad japonesa entra en una fase de grandes cambios hacia la modernización y la liberación de la tradición, yo diría que tanto para hombres como para mujeres. Que yo sepa no hay traducción en español, aunque sí en francés. Véase Wikipedia.
            Tadashi Imai hizo una versión cinematográfica de Nigorie (Aguas turbias) y Henisuke Gosho de Takekurabe (Crecer).
            Si hubiera que añadir algo, yo leí, creo que todas las obras que aquí aparecen, y tuve que hacerlo en versión modernizada en la escritua porque el idioma de la época ya resulta, incluso para los japoneses, difícil de leer.
            Una obra bella con un melancólico fondo de tristeza. He visitado el museo y visto y leido muchos textos allí expuestos. Tambiém se puede ver el primer billete de 5000 yenes con todos los números en cero. Merece la pena visitarlo.




YOSANO AKIKO

            Como decía, refiriéndome a  Ichiyo Higuchi, es en la Era de Meiji cuando Japón entra, tras mucho tiempo, en el concierto de las naciones del mundo. Japón se da cuenta que es un país unitario que no tiene nada que envidiar a Occidente, salvo su técnica.
            Políticos, hombres de la economía, intelectuales, pueblo, curiosos incorregibles, se ponen a estudiar con la intención de superar a esa cultura que ha venido de fuera.
            Uno de los aspectos, es, desde luego, el literario. Muchos autores van a Francia, Inglaterra, Alemania, EE.UU., etc. y se impregnan de nuevas formas y nuevas tendencias. Una de ellas estuvo representada por el romanticismo. Autores de diversa índole escriben con estilo Occidental y japonés y otros intentan integrar ese estilo foráneo en el mundo japonés y al revés, algo que al principio parecía imposible y que muy japonés, sin haberlo intentado, de principio lo niega. Morio Ogai, Kitamura Tokoku, Shimazaki Tozon son algunos de los mentores románticos.
            Y Tekkan Yosano se convertirá en el centro de todos ellos al crear la revista Myojo, Estrella de la Mañana, lanzada en 1900. El impulsor fue el más destacado representante y también, la que sería su esposa con posterioridad, Akiko Yosano, quien con su Cabellera revuelta, (Midaregami) produce una revolución tanto en las formas , al meter las wakas, poemas de treintiuna sílabas,en un mundo completamente ajeno, y además con sus temas, unos temas que proclaman el desafío a las generaciones anteriores y un alegato en pro de la sensualidad y sexualidad femenina y del derecho de la mujer a vivirla en plenitud.
           Antes de hablar de Akiko Yosano, hablemos de su esposo, base, sin imposiciones, sobre la que se levantará la obra de nuestra autora.

            Tekkan Yosano ( En realidad Hiroshi Y.) nace el 26 de febrero en Kyoto en 1873, y fallece en Tokyo en 1935.
            Nace en Kyoto, hijo de un “sacerdote” budista. Se gradua por la Universidad de Keio y enseña japonés durante unos años en la escuela para niñas en Tokuyama, hoy Shunan, provincia de Yamaguchi.
            Se ve forzado a dimitir por una supuesta relación con una alumna. A los 20 años se instala en Tokyo y se convierte en escritor en periódicos. El 11 de mayo de 1894 escribe un artículo donde incita a una reforma de la poesía japonesa, a fin de darle originalidad y popularidad.
            En1900 funda la revista Myojo y se crea a su alrededor un un círculo de brillantes poetas: Hakushu Kitahara, Isamu Yoshii y Takuboku Ishikawa. La revista se hace muy popular con la colaboración de esos jóvenes entusiastas muy comprometidos con la renovación del waka a través de la poesía Tanka,
            Una de las primeras colaboradoras será HO SHO, que se convertirá tras su matrimonio en Akiko Yosano, esposa de nuestro autor.
            Entre sus obras están, “Deber de la partida”, recolección de crítica literaria y “Este-Oeste, Norte-Sur” y una antología de poemas tanka,

            Akiko Yosano (1878-1942) es el seudónimo de la escritora y poetisa japonesa que desarrolló su actividad entre la Era Meiji y Taisho. Fue una destacada pionera del feminismo, el pacifismo y reformista social. Es una de la más famosas y más controvertidas poetisas de la literatura moderna de Japón.
            Nació en Surugaya, un famoso negocio de Kanai-cho, ciudad de Sakai, provincia de Osaka. Escribió básicamente tankas, poemas de 31 sílabas. Fue llamada por sus contemporáneos “Poetisa de la Pasión”. Feminista, combativa vivió con Tekkan Yosano unos años antes de que este se divorciara definitivamente de su primera esposa, de esa relación nacieron un par de hijos. Depués llegó a tener 11 hijos más.
            Desempeñó un papel preponderante en el mundo literario de su época e introdujo la antigua tanka en el mundo literario moderno, así como el uso de palabras chinas en la poesía japonesa.
            Su Midaregami se publicó en 1.901 y es un canto sin límites al amor hacia su esposo. Al mismo tiempo escribía ensayos contra la opresión y en defensa de los derechos de la mujer japonesa. Falleció de una apoplejía en plena Segunda Guerra Mundial, por lo que la noticia de su muerte pasó desapercibida.
           Desde pequeña era muy aficonada a leer en la gran biblioteca que poseía su padre. Cuando era estudiante de bachillerato se suscribió a la revista Myojo, en la que contribuyó en primera línea. Se conocieron cuando Tekkan vino a Osaka y Sakai para dar recitales y hacer talleres de poesía.
            En 1901 aparece su primer volumen de tankas “Midaregami” que pronto llamó la atención de crítica y público.
El libro la convirtió en una mujer muy conocida gracias a su radical individualismo, muy presente en el libro y desconocido en otros libros de la Era Meiji. Continuó con otras veinte antologías de tankas, entre otras incluidas Koigoromo (Ropa de amor) y Maihime ( Danzarina)
            Su esposo, Tekkan, buen poeta, quedó de alguna manera a la sombra de ella. Fue él mismo quien la animó a continuar por ese camino.
            Durante la guerra Ruso –japonesa su hermano murió por lo que escribió un poema que se hizo famoso: Tú no has muerto. Después se convirtió en canción y ha sido, y tal vez sigue siendo, himno de los pacifistas japoneses.
            Durante la Era Taisho, volvió los ojos hacia los temas sociales escribiendo ensayo como : “Como persona y como mujer”, “ En tiempos turbulentos” y su autobiografía. Sus comentarios incitaban a la mujer a estar contra el militarismo desde el punto de vista femenino.
            Ayudó también a fundar Bunka Gakuin, Instituto de Cultura, un escuela dirigida a las mujeres, lo hizo con otras mujeres amigas siendo la primera directora y lectora del mismo. Ayudó así mismo a muchos aspirantes a escribir siendo al mismo tiempo una gran abogada de las mujeres.
            De los clásicos japoneses tradujo al japonés de la época Genji Monogatari de Shikibu Murasaki así como otras piezas importantes.
            Midaregami. Su primer y más famoso libro escrito en tankas. Antes de continuar con el libro, voy a hacer un inciso que ayude a confirmar lo que ya es conocido por todos.
            Yo lo he leido en japonés. No puedo asegurar que lo haya entendido completamente, pero lo cierto es que supuso una bofetada muy fuerte en la lectura de poesía japonesa.
            Había leido una antología de Haiku, pieza de 5-7-5 sílabas, titulada Haiku y Eros ( más o menos) . Bellísima antología donde las haya. Si la poesía es el arte de decir las cosas en un circunlóquio, eso era el libro. Un erotismo sutil, sin un ápice de mal gusto en el que cada palabra es un término ritualizado. Como dice Roland Barthes en su libro Japón, el imperio de los símbolos, cada cosa, movimiento es tan estudiado y determinado que la palabra es innecesaria. Dicho en término menos elegantes, es un país de entomólogos. Recuérdese la canción de Lole y Manuel :Mariposas Blancas. El japonés supone que con sólo ver ya entiende....... Una anécdota; Varias veces me han dicho “No pareces español” ¿Por qué? Porque siendo español y andaluz no bailo ni canto ni toco la guitarra flamenca. Esa especie de determinismo producida, en mi opinión, por la larga tradición de la observación de la naturaleza ¿como tomarla? Si bien hay puntos en que es de una altura increible en la intuición, en la mirada, hay otros en que los errores son más que garrafales.
            Al leer el libro de Akiko Yosano la carnalidad, la sensualidad, nunca el mal gusto, está más que presente. Presentar eso a un pueblo que se quiebra de sensibilidad y sensiblería tuvo que ser tremendo, por lo que no me extraña que fuera más que criticada. ¿Pero es esa sensibilidad real o puro puritanismo? Cuando se anda por estos lares, se siente que el puritanismo inglés ha entrado muy adentro pero que de puertas para dentro es otro cantar.
            No es una mujer que se sujetara a los convencionalismo, a pesar de sus trece hijos. El libro está lleno de desnudez y eroticismo, nos presenta a una mujer libre que disfruta de si misma, de su belleza, de su figura, no era el tipo de mujer y madre “a la page.......”

            Demos una muestra encontrada en internet de la poesía de Akiko Yosano:

Pregúntale al poema
quién se atreve a negar
el rojo del las flores...
¡oh, qué conmovedoras
las muchachas pecando en primavera!

***

¿Amor o sangre?
Toda la primavera
está en esta peonía que me obsesiona,
cae la noche, estoy sola,
sola, sin un poema.

***

Sin hablar del camino,
sin pensar en el futuro
ni en la reputación,
sólo amados y amantes,
tú y yo mirándonos.

            En Hiperión y quizás en otras editoriales se puedan encontrar traducciones más o menos solventes.

BIBLIOGRAFIA.-
            Durante este extenso artículo han venido apareciendo títulos de libros ya leidos con anterioridad. Aparte de eso aquí doy una breve lista de títulos en los que me he apoyado para escribir las páginas anteriores.

Wikipedia en todos los casos.
El Japón y sus épocas literarias  J.Pigeot y J.Jacques Tsuchudin . Fondo Cultura Económica, México

La Literatura Japonesa  Antonio Cabezas  Editorial Hiperión , España.

Hª Japonesa. com  internet.

Nhk tv. , programa sobre Shonagon.

Diario Yomiuri , artículo sobre Nahoko Uehashi  2-4-2014